Durante mis 10 semanas en el museo, he aprendido mucho de mí mismo que a veces me sorprendió. Por ejemplo, no soy una persona que fácilmente tiene el estrés. Entonces, fue muy interesante para mi ver como funciono bajo la presión y el estrés de trabajar en un museo famoso cuando hay mucha gente, muchas cosas nuevas para aprender, y eventos especiales. He encontrado que trabajo bien bajo el estrés, pero prefiero una atmósfera más tranquila. Entonces, desfruté más mis proyectos personales, la traducción, y hacer guías (en vez de trabajar en la recepción cuando hay muchísima gente, o un evento donde hay mucha prensa) donde puedo usar mi propio tiempo y hacer un trabajo bueno y detallado. Además, he aprendido que puedo interactuar y trabajar muy bien con diferentes tipos de personas. Solo he trabajado en los Estados Unidos y es muy interesante como ver como trabajas en circunstancias diferentes con gente distinta. Junto con esto, me he dado cuenta de que una persona no siempre puede caerse bien con todos. Por la primera vez en mi vida, tenía esta experiencia en el museo con una persona con que no puedo trabajar muy bien. Sin embargo, pensé en esto como una oportunidad para aprender y ver como son las relaciones de trabajo en el mundo de negocios y el mundo “real.”
Sobre todo, he desfrutado mucho mi práctica en el Museo del Baile Flamenco. He conocido de gente de todo el mundo, aprendido mucha información sobre la cultura sevillana y el flamenco, y la práctica me ha formado en una persona mejor, más profesional, y más culta. Ahora tengo mucho más confianza en mí mismo y en mi nivel de español- dos metas que tenía desde el principio de la práctica. No intercambiaría la experiencia que he ganado durante mi practica para nada.

